domingo, 2 de enero de 2011

Esto

Me encantaría llenar estas lineas con sentimientos complejos, con profundos pensamientos acerca de lo que siento, de las ambivalencias que me embargan y cosas así. Sin embargo, mentiría. Lo que siento es simple, es lo mas simple del mundo. Te amo. Listo. Lo demás es floritura, arado en el mar.

martes, 28 de diciembre de 2010

Miscelánea

"Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.

Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, en este río de calles y puentes.

No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti."

"El Futuro", Julio Cortázar

lunes, 27 de diciembre de 2010

Una Mañana Cualquiera

Amanece. Los rayos del sol entran por la ventana semi-cerrada pidiendo permiso, como si temieran interrumpirme. Sin embargo, me ayudan. Me doy cuenta que he estado mirando al mismo punto de la habitación por las últimas 2 horas y media.

No dormí en toda la noche. Me está pasando cada vez más seguido. Ni siquiera intenté conciliar el sueño, como otras veces. Ni me molesté. Es inútil. Sólo me quedé allí, sentado en la cama, contemplando el vacío. Estaba pensando en algo. En alguien. En como uno, en el transcurso de la vida conoce miles de personas, pero elige relacionarse con unas cuantas. Nuestra vida depende de nuestras elecciones. Pensé en esas elecciones, y si fueron las mejores.

Toca Sabina de fondo. Qué apropiado. Llega "Culpable" y aprieto Repeat en el equipo de música. Lo escucho tres o cuatro veces. Hay canciones que tienen la capacidad de expresar de forma muy exacta aquello que uno no puede. Tengo que agradecer a una gran amiga por hacerme escuchar al Genio de Úbeda por primera vez, allá por principios de 2008, la primera vez que fui a su departamento en el centro. Recuerdo haber estado impresionado por aquel gallego de voz aguardentosa, y que apenas llegué a mi casa me bajé su discografía completa. Buenos tiempos.

Sigo pensando. En este mundo, existen dos tipos de personas: gente que vive, y gente que observa. Yo observo. El sol sigue saliendo, y la gente ocupada se sumerge en su rutina, esa que ellos odian y yo envidio. Los escucho salir de sus casas, subir a sus autos y manejar a sus trabajos. Los veo desde mi piso 9 y los envidio.

Mis elecciones me llevaron aquí. Me llevaron a Córdoba, a la Nacional. Me llevaron a la ECI y su maravilloso grupo de personas. Me llevaron a decir que sí. A pronunciar esas dos letras que fueron las más importantes de mi vida. No me arrepiento. Aprendí mucho de todo esto. Aprendí a ser yo mismo. Fui feliz. El proceso no fue perfecto, claro, y terminé hiriendo gente que quise y quiero mucho, por lo que me disculpo sinceramente. Fui un estúpido, lo sé. He aprendido de mis errores. Gracias por bancarme todo esto, gracias de verdad.

El bullicio gana el departamento y pienso que es hora de ir a dormir. Son las 7 y 20. Mi día termina y el de los otros comienza. Cuando despierte el sol se habrá puesto, y miles dirán que es hora de volver a casa. Yo veré TV y pensaré en ellos. Son mis opuestos. Mientras tanto, la tierra sigue girando, y las horas parecen granos de arena que se me escapan entre los dedos.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Esperanza

Quizás sea que estaba escuchando "De vez en cuando la vida", quizás sea uno de esos momentos del día, pero el tema es que de repente me arrebató un sentimiento de esperanza, como caído de no se donde. Ya la había sentido sentido antes, por supuesto, pero esto no fue como aquello. Y entonces me puse a pensar.

Uno siempre tiene esperanza. Que gane Racing, que apruebe el parcial, que el amor sea correspondido, que la vida sea más justa y tantos etcéteras como personas habitamos esta tierra. Esperanzas banales, esperanzas existenciales, esperanzas que nos marcan a fuego el alma, esperanzas reales o esperanzas de fantasía. Esperanzas que crujen como auto viejo, que hechan humo, esperanzas que acompañan el tic-tac del reloj. Esperanzas que nos dan esperanza.

Claro, uno tiende a dejarse llevar. Y la esperanza nos lleva al sueño, a la utopía. El sueño despierto es un bálsamo en horas oscuras, si lo sabré yo. La vida transcurre, y nosotros soñamos que quizás mañana sea el día, o quizás no, pero soñamos en definiva. Pero el problema no es el sueño. El problema es que al despertar, todo está igual.

Tener esperanza es de las mejores sensaciones que puede tener una persona. ¿Cuál es mejor? Actuar en consecuencia. Sí, actuar, cambiar, movilizar, reformar, al menos tu entorno más próximo. Todo ayuda, sea lo que sea contribuye. Plantar un árbol en tu casa, decirle a tu vieja "te quiero", salir con una sonrisa en la cara, ayudar a quien lo necesita, conectarte con alguien. Hay un mundo ahí afuera que espera que uno lo cambie. Los seres humanos estamos en esta Tierra con una simple misión: tratar de dejarla en mejor estado de como la encontramos. Y no por nosotros, claro, sino por los que vendrán. Porque, pienso yo, ¿qué mejor regalo para los que no conocemos que un mundo mejor?

Razones y Necesidades

Desde hace 3 años que quería iniciar un blog. Quería decir cosas nuevas, fuera de lo común, exteriorizar pensamientos. Y no es porque me haya faltado un auditorio que me oiga, sino porque existen cosas que no se pueden decir en la cara. Hay cosas que no puedes decir porque "nunca es el momento". En 3 años de cavilaciones siempre sentí que "no era el momento". Quizás ahora tampoco lo sea, pero la verdad me cansé de esperar. El problema es que no sé exactamente qué estaba esperando. Quizás una señal divina, una inspiración arrebatadora, o algo parecido. Pero bueno, eso es tiempo pasado.

Ahora bien, con este blog ¿Qué pretendo decir? ¿Porqué empezar una bitácora de pensamientos sueltos que probablemente no le interesen a nadie? Bueno, principalmente porque quiero, y porque por primera vez en mucho tiempo, puedo. Que esto no sea percibido como autoritario (es una orden, jejeje) sino como una declaración de principios. Yo no escribo aca para ser leído, o lo que es lo mismo, yo no escribo para otros, yo escribo para mí. Escribo para satisfacer una necesidad. Mi necesidad. La necesidad más grandiosa del mundo: decir lo que uno piensa. Ustedes dirán "Sí, muy bien, pero el pensamiento necesita al otro para completarse". Pero yo no lo creo. Si nadie lee lo que escribo mi pensamiento de todas maneras existirá y quedará aquí por más que a nadie le importe.

Pensar y escribir son necesidades fundamentales. Todos en nuestra vida hemos escrito (trabajos para la escuela, listas de compras, y una infinidad de etcéteras) pero quizá nunca hemos escrito pensando. ¿Cuándo fue la última vez que escribiste lo que pensabas libremente y no lo que te decía un libro o una profesora que pensaras? ¿Cuándo fue la última vez que escribiste porque querías en lugar de porque debías? Esas son las preguntas que te debes hacer. Y si no tienes respuesta, quizás tu también necesitas empezar un blog.
Así empieza "El Depósito". Porque pensar nunca pasa de moda.